Primera Quincena de Febrero de 2004











































Cadáver Exquisito:

El juego de abalorios ríe
en donde verdes aceitunas pierden su sabor
celeste.
Frío soñar del abismo
donde recaen las condenas
a las que el sol colorea.

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Oblea
Mónica Saad

De tu cuerpo sagrado
Se desprende
La efímera santidad
de la comunión
y también
el placer profano,
el deseo
Que nos incita sutilmente
a rozar
el peligroso límite
del pecado capital.

Eterno pan de vida,
te disuelves
rápidamente
en la boca
de hombres,
pecadores
que buscan
la redención
para la vida que va
Después de ésta
Crisálida.

El envés de tu cuerpo
aplanado,
rectilíneo,
refugia a veces
la dulzura,
y con ella
el deseo
del manjar delicioso
que inspira sinuosas
Intenciones.
Y en ti, también saciaremos
los placeres
que se interponen a
la salvación
que prometiste.

No eres mas que
Un instrumento.
Por ti
Convertimos lo sagrado
En cotidiano:
Cuerpo salvador
desmitificado.
El placer,
lo único
que nos acompaña
en este camino
en este viaje sin brújula
hacia la salvación.

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Desde donde tú quieras
Clarisa

Visiones de otro mundo
Charles Baudelaire


Tan lejano, tan mediato

soledad circundante
incomunicación virtual
teorías vestidas de situación
tan profundo, tan profano.

Tan lejano, tan mediato

Turbantes sobre la inseguridad
pertenencia tribal
impertenencia en las grietas
estaciones contrapuestas

Tan lejano, tan mediato

Habitaciones colmadas
desérticos parajes
anquilosados sentimientos
que se dan de bruces contra el viento.

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nochedelunodeseptiembredeldosmiltres...
Iván Carrera

Desde el otro extremo de la barra, comparo al tipo de la gorra roja con el hombrecillo de postura informal y pequeño habitante del cubículo de oro que indica la entrada al servicio de caballeros. Cualquiera podría estar en el sitio del otro. y cien mil siluetas marcadoras de puertas de baño sobre fondo dorado podrían ser otros tantos ex-yonkis bebiendo cerveza, acariciándose una poblada perilla que creció con la ilusión del creador de marcadores de páginas para libros. Cuatro banquetas señalando al hombre de la Luna. Hombre verde mimetizado con el fondo. Un fondo de fantasía a la salida de la nueva boca de metro. El hombre de la gorra roja está entre este lado y el otro. Tiene cuatrocientas buenas razones para pedir otra cerveza. y lo hace en copa de Champagne, claro homenaje al último vuelo del Cisne.

    (Plaza del Dos de Mayo)
...y escribir cosas bellas como, por ejemplo, te echo de menos...
...y hacer la música mía y, con esa energía contagiada por el guitarrista que se columpia en la
melancolía echarte de menos...todavía más...
cuatro cuerdas para un Te Quiero, y otras dos'"1i3ra dibujarte entre las estrellas...tan arriba...
Cabello rubio acariciando mis pómulos
muestra del afecto más descarnado y
una dulce mirada de amor.
Cuarenta y cinco minutos de pasión
y el resto de la noche
una fusión de un todo solamente narrada entre líneas a los vientos en los eternos cantos de los
trovadores infinitos.
¡Volverán las blancas sábanas
a envolvernos en oscuridad de luz,
depositando en nuestras sedientas bocas
el delicioso néctar
extraído de la manzana del pecado!
...y poco tiempo después yaceremos dormidos...
...ssshhhhh...
...sólo un Te Quiero...
    (Gran Vía)

...bella luz blanca sobre suave piedra blanca...Elisa, monumento con esencia a Santo ángel...

    (Preciados)

...misteriosa Dama de la Luna...mi más dulce creación de amor ...
    (Salón de casa)

Te deslizas sobre el ronroneo de un gato
como Canto de Sirena...
¡sangrarán viejas heridas al amar,
y fluirá Santo Líquido como fluye tinta de la inspirada pluma
creadora de fantasías y epopeyas románticas
en cuyas entrañas no se gestaba
más que
una idealización del ser querido!
...sumiéndose el héroe ala tiranía del Autoengaño...
    (en cama)

...en la calle
sólo
llueven ranas.

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Mi deseo, mi razón.
Giovanni Collazos

No hay paraíso donde ir
y buscar,
porque no encuentro lugar
ni rincón donde apostarme,
para ver en mi interior
una razón, sin poder cuestionarme.

No hay infierno donde
vaya a habitar,
ni terribles llamas
que envolverán,
la esencia de mi pensar
constante, insubordinado.

Sólo me basta ver
el paisaje cotidiano,
para saber
que vivo y respiro
en un corrupto tártaro.

Es contundente la razón
que me da,
el creer que viajo al cielo,
que sólo existe gloria,
cuando en alma y cuerpo
te entregas,
a mis deseos.

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Breve historia del retrato de una mujer embarazada.
cavecuss

Se balanceaba suavemente en la mecedora sin cesar, con la mirada perdida en el vacío. últimamente el tiempo transcurría siempre así, balanceándose, o quizás no transcurría, quizás solamente se había detenido para siempre en ese instante, en ese momento, en esa mecedora y ante ese cuadro, su cuadro, que plasmaba a la perfección cómo se había sentido meses antes, cuando era la mujer mas feliz del mundo, cuando esperaba con ilusión el gran momento de dar a luz.

La muchacha morena, feliz, sonriente y embarazada del retrato, no se parecía en nada a aquella mujer triste, canosa y de mirada vacía que simplemente se balanceaba porque no esperaba nada mas de la vida.

Un sonido gutural desde el fondo de la casa llamó su atención, era la hora de la comida, habría que apresurarse o si no se impacientaría y eso no era nada conveniente.

Se dirigió a la cocina y tomando el plato se aproximó a la habitación del fondo. Sacó las llaves del bolsillo y abrió la puerta, tras la cual se encontraba ese ser, aquello que debía de haber sido su bebé y que sin embargo, la desgarró desde el primer momento, desde que bajó por el interior de su vientre y la dejó sin posibilidades de fecundar nada más.

El ser se abalanzó sobre ella y de un zarpazo se hizo con el plato de carne cruda que devoró con fruición. Ahora se quedaría tranquilo.

Lo contempló nuevamente con horror, no lograba acostumbrarse a él. Había nacido con cuerpo de niño y con garras de felino. Su piel negra y su largo rabo lo hacían asemejarse a una pantera. Su horrible cara no podía disimularse ni aún debajo del antifaz con el que intentaba ocultarla.

Esta vez no lo pudo soportar mas, esperó a que terminara de comer e hizo el tiempo necesario para que actuaran los sedantes contenidos en la comida.

Ahora que descansaba tranquilamente cogió la almohada, la situó sobre su cara y apretó implacablemente hasta que dejó de respirar.

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Historia de una castración
Pilu

A Marta la violaron cerca de su casa. Eran las 4 de la madrugada de un martes, Marta iba borracha y no llevaba bragas. El juez no tuvo ningún reparo en considerar estas circunstancias como pruebas indiscutibles de que la hembra había provocado al macho y el mal bicho salió sin cargos. La única suerte que tuvo Marta es que la borrachera le alivió el dolor de tener a ese monstruo encima pero también le impidió resistirse con mayor contundencia. El tío se hizo con ella, cuando la tiró al suelo Marta se golpeó la cabeza y no recuerda cuánto estuvo semiinconsciente, sólo recuerda oírse decir: "no me hagas esto, no me hagas esto".

El macho se despachó a gusto. La penetró anal y vaginalmente varias veces, la mordió, la golpeó. Marta estuvo durmiendo dos días enteros antes de poder ir al hospital y poner la denuncia.

Marta era relaciones públicas y organizaba todo tipo de eventos; en ocasiones le salían trabajos en hoteles caros para gente importante. Nunca rechazaba esas ofertas, ganaba mucho dinero y disfrutaba comprobando que los ricos borrachos son tan patéticos como el resto de los mortales.

Un día organizó un encuentro de antiguos alumnos de la Facultad de Derecho de la promoción de 1.970. Entre todas, una cara le resultó conocida. Tardó más de dos horas en saber de quién se trataba. Puso tanta atención en observarle que él se sintió molesto y no dudó en acercarse a preguntarle:
- Disculpe señorita, ¿nos conocemos?
- No creo, usted es de otra clase social
- Vamos, mujer, no se haga la proletaria
- Le digo que no somos de la misma clase
- Tal vez quisiera conversar sobre esto más tarde
- Déjeme ver... estaré libre a las 11
- Bien, a las 11 en Castellana 83

La recogió a las 11 en punto y fueron a una suite preciosa del Meliá Castilla. Hablaron verdades a medias y agudas mentiras, haciéndose los interesantes y los misteriosos. El champán estaba frío, la conversación era fluida y amena; Marta paladeaba su venganza, estaba tan serena y atenta que empezaba a sentir prisa. El la pilló:
- ¿Qué pasa cuando callas que estás como ausente?
- Estoy acalorada, llevo todo el día con esta falda estrecha y estos malditos tacones, no puedo más
- Te ayudaré

Se acercó, le quitó los zapatos y le desabrochó la falda. Cuando la falda cayó al suelo le besó las rodillas, recorrió sus muslos con las manos; Marta le cogió de los hombros, le acarició el pelo; sonreían. él se quitó los zapatos, el pantalón, la camisa; medio desnudos medio vestidos rodaban por la mullida alfombra. Marta se levantó suavemente:
- ¿A dónde vas?
- Necesito coger algo de mi bolso
- ¿Qué es?
- Cierra los ojos, ya verás.

Volvió junto a él y mientras le besaba el cuerpo entero susurraba:
- Cierra los ojos, vas a ver qué sorpresa, cierra los ojos, mi amor.

El estaba confiado, entregado, excitadísimo y Marta fue fría, rápida y ágil, de un solo navajazo le cortó el pene, se levantó sin pestañear, cogió sus cosas y salió corriendo vistiéndose por el pasillo. Se reía para sus adentros. Se sentía tan tranquila, tan clara y brillante que no podía dejar de mirarse en el espejo del ascensor. En la calle paró un taxi y le indicó la primera dirección que se le vino a la cabeza. Nadie pudo identificarla como la agresora del juez Bautista Gómez.

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Dónde están mis estrellas
Cristina Ramírez


Soy estrella que ilumina otros mundos
desde el infinito reflejo del espacio,
donde soy la luz de un recuerdo
y el esquema de un inicio.

¿Dónde están?.
¿Dónde están ellas?.
¿Dónde están mis estrellas?.

Necesito que recarguen mis latidos
con las manos sacadas del bolsillo,
porque ofrezco luz a cambio
y amor poco conocido.

¿En dónde habitan?.
¿En dónde habitan ellas?.
¿En dónde habitan mis estrellas?

No quiero los sueños que no cumplo,
les he colgado el cartel de rebajas
para los que los prefieran
y no deban vivirlos.

¿Dónde están mis estrellas?.
¿En dónde habitan ellas?
¿Quién las tiene prisioneras?

El juego permanece incansable mientras mi espera parece perdida.

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