Propuesta para un diario gráfico
Muy a menudo me ocurre, en la vida cotidiana, que me asaltan imágenes que querría guardar. Situaciones, a veces típicas de mi día a día y, otras veces, bastante extrañas. En éstas ocasiones he echado en falta una cámara para poder retener escenas que me resultan relevantes o simbólicas. Por éste motivo comencé a llevar una cámara a todas partes, era inevitable que cambiara mi forma de mirar. No tenía un momento de descanso. En el metro monótono de todos los días, no podía ya dejar de observar los contrastes evidentes que antes no veía, absorto en mi libro, música o reflexiones. Ir en el autobús y tener que bajar antes de mi parada porque estaba viendo un paisaje extraordinario que necesitaba fotografiar. Madrugar agotado, sin ganas y, por el simple hecho de llevar una cámara en el bolsillo, darme cuenta de lo sugerentes que se volvían los edificios de mi barrio gracias a la luz del amanecer.
La propuesta es compartir esta experiencia, fotografiando cada semana una parte de nuestro entorno y pasar el testigo (cámara) al siguiente. Saber, también, que llevamos en la cámara momentos significativos, íntimos tal vez, del resto del grupo. Y, sobre todo, abrir los ojos.
Como a casi todo hay que ponerle límites, para realizarlo, propongo: hacer de 0-6 fotos durante la semana e intercambiar la cámara cada Viernes de forma rotativa. Una vez acabado el carrete hay muchas cosas que se podrían hacer (espero que quemarlas no), pero mi propuesta acaba aquí.
Toni Cárdenes Alonso.
Madrid, 13 de diciembre de 2003
Fotos resultantes de la realización de la presente propuesta por Beatriz Pages, María Ginzo, Mercedes Alonso, giusseppe y Toni Cárdenes.